
UTE y la Asociación Civil Cireneos firmaron un convenio para que las familias que acceden a las soluciones habitacionales del programa Rancho Cero también puedan disponer de conexiones eléctricas formales y seguras. El acuerdo, suscrito el 19 de octubre en Montevideo y difundido oficialmente el día 20, vincula el Plan de Inclusión Social de la empresa pública con una iniciativa de atención a la precariedad habitacional que trabaja en distintos departamentos del país.
La construcción o instalación de una vivienda no resuelve por sí sola todas las necesidades de una familia. Contar con electricidad segura, una instalación interior adecuada y un servicio regularizado forma parte de las condiciones necesarias para que esa solución habitacional pueda utilizarse de manera estable.
Con ese objetivo, la → Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) y la Asociación Civil Cireneos suscribieron un convenio marco que coordinará el Plan de Inclusión Social de la empresa eléctrica con el programa Rancho Cero.
La firma se realizó el lunes 19 de octubre de 2026 en el Centro Educativo Ubuntu, ubicado en el barrio Santa Eugenia de Montevideo. La información fue difundida al día siguiente por UTE y el Ministerio de Industria, Energía y Minería.
Electricidad segura desde la instalación de las viviendas
El convenio busca que las soluciones habitacionales promovidas por Cireneos estén acompañadas por una conexión regular a la red eléctrica. Para ello, las instituciones coordinarán sus intervenciones de acuerdo con las necesidades de cada familia y las condiciones técnicas de las zonas donde se instalen las viviendas.
El Plan de Inclusión Social de UTE trabaja con hogares en situación de vulnerabilidad socioeconómica para facilitar el acceso formal a la electricidad y reducir los riesgos asociados a instalaciones precarias.
Las intervenciones pueden comprender mejoras de redes, adecuación o instalación de subestaciones, colocación de medidores y trabajos eléctricos dentro de las viviendas. Las instalaciones interiores pueden ser ejecutadas mediante cooperativas contratadas para esas tareas.
No se trata solamente de conectar un domicilio. Antes de incorporar nuevas demandas, la empresa realiza estudios de la red de baja tensión para determinar si la infraestructura disponible puede abastecerlas en condiciones adecuadas de seguridad y continuidad.
Ese análisis es especialmente importante cuando se regularizan varias viviendas en una misma zona, porque el aumento de conexiones formales puede exigir modificaciones en las líneas, transformadores o dispositivos de protección existentes.
Rancho Cero: soluciones habitacionales para situaciones de extrema precariedad
La Asociación Civil Cireneos desarrolla el programa Rancho Cero, orientado a familias que viven en condiciones de extrema precariedad habitacional. La organización articula recursos, trabajo voluntario y acuerdos con instituciones públicas y privadas para proporcionar soluciones de vivienda.
Su actividad no se limita a Montevideo. Durante 2026, la organización también suscribió acuerdos con gobiernos departamentales para extender el programa a otras zonas del país.
En Salto, por ejemplo, la → Intendencia departamental informó en setiembre un acuerdo específico que contempla la disponibilidad de diez terrenos municipales para instalar módulos habitacionales, junto con trabajos de acondicionamiento y saneamiento individual.
Ese antecedente permite observar la importancia de coordinar distintos servicios. Una solución de vivienda requiere condiciones de emplazamiento, acceso, saneamiento y electricidad, además de acompañamiento social cuando la situación de las familias lo demanda.
El nuevo convenio con UTE establece un marco para atender específicamente el componente eléctrico de las viviendas vinculadas al programa. No se difundió una cifra nacional de hogares que recibirán conexiones ni un presupuesto total asociado al acuerdo.
Seguridad eléctrica y prevención de accidentes
Uno de los fundamentos del convenio es reducir los riesgos derivados de instalaciones eléctricas inadecuadas. Las conexiones improvisadas, los conductores expuestos y la ausencia de protecciones pueden provocar descargas, sobrecalentamientos e incendios.
Durante la presentación, el sacerdote Juan Andrés Verde, fundador de Cireneos y referente del trabajo comunitario en Santa Eugenia, recordó que en la zona existieron accidentes graves vinculados con instalaciones precarias, incluido un fallecimiento.
La regularización eléctrica permite incorporar medidores, protecciones y condiciones de uso más seguras. Sin embargo, sus resultados dependen de que las instalaciones se mantengan correctamente y de que los usuarios conozcan las precauciones básicas para utilizar los equipos.
Por esa razón, el Plan de Inclusión Social no se limita a las obras físicas. También incluye orientación a las familias sobre el consumo, el uso responsable de la electricidad y el mantenimiento de condiciones seguras dentro de las viviendas.
El acompañamiento después de la conexión
La regularización del suministro introduce una nueva relación entre las familias y la empresa eléctrica. A partir de la conexión formal, los hogares disponen de un servicio medido y de información sobre su consumo y facturación.
UTE contempla mecanismos de seguimiento social y económico para acompañar ese proceso y contribuir a que las conexiones puedan sostenerse en el tiempo.
La educación sobre el uso de la energía adquiere especial importancia cuando las familias comienzan a utilizar equipos eléctricos en una vivienda nueva. La demanda puede variar según la iluminación, la refrigeración de alimentos, la calefacción y otros usos domésticos.
En consecuencia, la sostenibilidad de la conexión no depende únicamente de la instalación inicial, sino también de las condiciones de consumo y del acompañamiento previsto por el programa.
Las autoridades destacaron el trabajo conjunto
La firma del acuerdo contó con la presencia de la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; la presidenta de UTE, Andrea Cabrera; integrantes del directorio de la empresa pública y representantes de Cireneos.
Cardona destacó el papel del Plan de Inclusión Social como herramienta para ampliar el acceso a servicios básicos y señaló que las intervenciones también generan trabajo para cooperativas encargadas de determinadas instalaciones.
Andrea Cabrera sostuvo que el acceso a la electricidad permite transformar las soluciones habitacionales en hogares con mejores condiciones de uso y seguridad.
Por Cireneos, su director James McCubbin subrayó la importancia de la coordinación entre los equipos de la organización y de UTE, así como de las actividades educativas relacionadas con el uso de la energía.
Las declaraciones se produjeron durante la presentación institucional del convenio. Los resultados de la iniciativa deberán evaluarse a partir de las conexiones efectivamente realizadas y de su continuidad en el tiempo.
Un acuerdo nacional cuyo alcance deberá concretarse
El convenio tiene importancia porque incorpora la infraestructura eléctrica a la planificación de soluciones habitacionales destinadas a familias vulnerables. La coordinación desde las primeras etapas puede facilitar la identificación de necesidades técnicas y evitar que una vivienda quede ocupada sin un suministro adecuado.
La documentación difundida confirma el acuerdo marco y sus objetivos, pero todavía no establece cuántas viviendas serán conectadas, en qué departamentos comenzarán las intervenciones ni qué inversiones específicas demandará su ejecución.
Esos datos serán necesarios para medir el alcance territorial y los resultados del trabajo conjunto entre UTE y Cireneos.
Fuentes principales
→ UTE. (2026, 20 de octubre). Convenio Marco entre UTE y la Asociación Civil Cireneos.
ICI Plus – Elaboración periodística propia a partir de fuentes oficiales verificadas. 21 de octubre de 2026.
Crédito de imagen: ICI Plus. Ilustración conceptual generada mediante inteligencia artificial; no representa una vivienda ni una intervención real del convenio.
