
Más de 100 empresas participan en el operativo coordinado por la Sociedad de Productores Forestales. Su presentación en Uruforest muestra cómo se combinan cámaras con inteligencia artificial, monitoreo centralizado y brigadas helitransportadas para detectar focos y organizar la respuesta.
El Operativo de Protección Anti-Incendios Forestales (O-PAIF) participa en → Uruforest 2026 con una propuesta de difusión sobre prevención, detección y combate. Coordinado por la → Sociedad de Productores Forestales (SPF), reúne recursos financiados por empresas para proteger plantaciones y responder ante incendios que puedan afectarlas.
En declaraciones a El Observador, el coordinador Rafael Sosa destacó que compartir medios y conocimientos permite mejorar la eficiencia y reducir los tiempos de gestión. La protección comprende tanto el recurso productivo como la seguridad de trabajadores, comunidades cercanas y ambientes expuestos al fuego.
De la detección al despacho de recursos
La Central de Monitoreo y Despacho, ubicada en Durazno, concentra la información y coordina la movilización de recursos. Las cámaras utilizan inteligencia artificial para identificar señales compatibles con humo; la alerta debe integrarse a una evaluación operativa que determine la respuesta.
Según la presentación del operativo recogida por El Observador, la red cuenta con 65 cámaras y alcanza aproximadamente al 80% de los bosques protegidos. La vigilancia aérea complementa la cobertura en sectores sin cámaras.
La crónica también describe tres helicópteros con brigadas, cuatro aviones de combate y tres de coordinación. Esos recursos cumplen funciones diferentes: detectar un posible foco, evaluar su evolución, trasladar personal y apoyar las tareas de extinción forman parte de una misma cadena de respuesta.
Qué muestran los antecedentes de la SPF
El informe institucional publicado por la SPF el 23 de febrero de 2026 permite dimensionar el sistema durante la temporada 2025–2026. En aquel período protegía 948.726 hectáreas, distribuidas en 16 departamentos y más de 3.600 predios.
Ese documento ya registraba 65 cámaras, con cobertura permanente del 79% del área protegida, y una primera respuesta basada en tres brigadas helitransportadas. También señalaba que determinados medios aéreos complementarios eran contratados directamente por algunas empresas.
Estas cifras corresponden al verano anterior. Sirven como antecedente del funcionamiento del operativo, pero no equivalen a un despliegue confirmado para toda la temporada 2026–2027.
La evolución de la coordinación y la detección fue abordada anteriormente en ICI Forestal en → Incendios forestales y el escudo invisible del bosque.
Prevención y aviso temprano antes del verano
La proximidad de noviembre vuelve relevante recordar el marco vigente. El artículo 2 del Decreto 245/025 prohíbe realizar fuegos y quemas al aire libre en todo el territorio nacional entre el 1.º de noviembre de cada año y el 30 de abril del siguiente, con las excepciones previstas en su artículo 3.
El → Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) explica que ese período puede ampliarse según la evaluación del riesgo. Las excepciones no eliminan las condiciones de vigilancia y seguridad exigidas para el uso autorizado del fuego.
Ante la detección de un incendio, el aviso inmediato al 911 es una recomendación expresa del operativo. La detección tecnológica y los medios de combate se complementan con esa comunicación temprana y con la prevención de igniciones.
Fuentes principales
→ Sociedad de Productores Forestales. (2026, 23 de febrero). Temporada 2025–26 del Operativo PAIF.
→ Poder Ejecutivo. (2025). Decreto 245/025, artículo 2. IMPO.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas. 23 de octubre de 2026.
