
Los resultados de análisis de suelo difundidos sobre la calle Lapeyre, en Malvín Norte, motivaron reclamos de protección para vecinos y trabajadores antes de realizar obras. La Intendencia sostiene que la plaza proyectada todavía no comenzó a construirse y que habrá un tratamiento previo del terreno. Las concentraciones ambientales informadas no permiten determinar, por sí solas, la exposición de cada habitante.
La presencia de plomo en terrenos próximos a la calle Lapeyre, en Malvín Norte, abrió una controversia sobre las condiciones necesarias para ejecutar obras viales y desarrollar un espacio público. El caso involucra antecedentes industriales, intervenciones sobre el suelo y viviendas en el entorno.
Según informó el periodista Joaquín Silva en El País el 30 de octubre, y retomó Uypress al día siguiente, estudios incorporados a un expediente de la → Intendencia de Montevideo (IM) registraron concentraciones elevadas de plomo en distintos puntos del área. La cobertura vincula los antecedentes de contaminación con una antigua fábrica de baterías.
Qué indican las cifras difundidas
La información periodística señala que una muestra correspondiente a los estudios municipales de octubre alcanzó 163.275 miligramos de plomo por kilogramo de suelo. Comparada con los 200 miligramos por kilogramo utilizados como referencia residencial en esa cobertura, equivale aproximadamente a 816 veces ese valor.
La unidad miligramos por kilogramo, abreviada mg/kg, expresa la concentración del metal en la muestra de suelo. Ese resultado corresponde a un punto de muestreo: no permite asignar automáticamente la misma concentración a toda la zona ni establecer cuánto plomo incorporaron las personas que viven allí.
Los medios también describen un estudio privado encargado en septiembre por el Municipio E, con 18 muestras y resultados entre 2.943 y 143.468 mg/kg. Sin el expediente completo y la ubicación, profundidad y metodología de cada extracción, no es posible reconstruir de manera independiente la distribución de la contaminación.
El valor de 200 mg/kg se presenta aquí como la referencia citada por las fuentes periodísticas. No se lo identifica como un límite legal nacional verificado.
Los reclamos y la respuesta municipal
La alcaldesa del Municipio E, Mercedes Ruiz, expresó preocupación por las intervenciones y pidió que no se avance sin las precauciones correspondientes. Según la cobertura, durante los trabajos preparatorios para la calle se encontraron materiales de aspecto inusual que motivaron nuevos análisis.
El senador nacionalista Martín Lema solicitó, mediante una exposición escrita fechada el 29 de octubre, suspender preventivamente las excavaciones y los movimientos de tierra que puedan dispersar material contaminado. También reclamó delimitar los sectores afectados y evaluar a la población potencialmente expuesta, especialmente a niños y embarazadas.
Consultado por El País, el director de Espacios Públicos y Edificaciones de la IM, Marcelo Roux, sostuvo que la construcción de la plaza todavía no comenzó. Explicó que el proyecto incluye una etapa previa de tratamiento del suelo y afirmó que contempla condiciones de seguridad para sus futuros usuarios.
Esa respuesta se refiere específicamente a la plaza. Debe distinguirse de los trabajos preparatorios y las intervenciones viales mencionados por quienes formularon los reclamos. La información consultada no acredita una resolución de suspensión general ni permite verificar que el tratamiento anunciado ya haya sido ejecutado y evaluado.
Contaminación del suelo y exposición humana
La → Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el plomo puede afectar distintos órganos y que los niños son especialmente vulnerables por sus efectos sobre el desarrollo cerebral. La exposición durante el embarazo también puede perjudicar al feto.
Entre las vías de exposición se encuentra la ingestión de tierra o polvo contaminados. La evaluación humana suele incluir la medición de plomo en sangre, denominada plombemia. Un análisis de suelo no sustituye esa evaluación clínica, y la ausencia de síntomas evidentes no descarta efectos sobre la salud.
Por ello, la investigación ambiental y la sanitaria responden preguntas diferentes: una debe establecer dónde está el contaminante y cómo puede entrar en contacto con las personas; la otra, determinar la exposición y las necesidades de seguimiento de cada paciente.
La información necesaria para evaluar la intervención
El seguimiento del caso requiere conocer el mapa de los puntos estudiados, los criterios utilizados para definir los sectores afectados, el tratamiento previsto y los controles durante y después de las obras.
También será relevante precisar qué organismos coordinarán las evaluaciones sanitarias y cómo se comunicarán los resultados a las familias. La seguridad del futuro espacio público deberá sustentarse en verificaciones documentadas del terreno y de la intervención, además de las garantías expresadas por las autoridades.
Fuentes principales
Silva, J. (2026, 30 de octubre). → La IMM planea construir una plaza y calles donde se encontró alta contaminación de plomo; reclaman suspender obras. El País.
Uypress. (2026, 31 de octubre). → Alarma en Malvín Norte: detectan plomo 800 veces por encima del límite y la IM proyecta obras.
Organización Mundial de la Salud. (2026, 10 de junio). → Intoxicación por plomo.
Redacción ICI Plus · 31 de octubre de 2026.
