
Uruguay registró en setiembre de 2026 un consumo eléctrico 11% superior al del mismo mes de 2025, el mayor para un setiembre, según los datos difundidos por SEG Ingeniería. A pesar del aumento de la demanda, el 99,2% de la electricidad generada en el país provino de fuentes renovables. La hidroelectricidad fue la principal fuente, seguida por la energía eólica y la biomasa. El resultado confirma la elevada participación renovable del sistema uruguayo y plantea nuevas preguntas sobre su capacidad para atender futuros aumentos del consumo.
El sistema eléctrico uruguayo atravesó un setiembre de demanda excepcional. El análisis publicado el 12 de octubre por → SEG Ingeniería señala que el consumo de electricidad aumentó 11% frente al mismo mes del año anterior, estableciendo un máximo histórico para ese período del calendario.
El informe vincula parte de ese comportamiento con las bajas temperaturas registradas durante el mes. Según los antecedentes meteorológicos utilizados en el análisis, setiembre de 2026 fue el más frío desde 2019. La mayor utilización de equipos eléctricos de calefacción pudo contribuir al incremento del consumo, aunque los datos disponibles no permiten atribuirle la totalidad del aumento.
El récord corresponde a la energía consumida durante el mes y no necesariamente a la mayor potencia instantánea demandada en la historia del sistema. Se trata de dos indicadores diferentes: el consumo acumulado se expresa en unidades de energía, mientras que la potencia indica la demanda en un momento determinado.
La hidroelectricidad aportó más de la mitad de la generación
Durante setiembre, la generación hidroeléctrica alcanzó aproximadamente 790 gigavatios-hora (GWh), equivalentes al 55,6% de la electricidad producida en Uruguay.
La energía eólica aportó unos 407 GWh, con una participación del 28,7%. La biomasa generó aproximadamente 168 GWh, equivalentes al 11,9%, mientras que la energía solar produjo alrededor de 44 GWh, el 3,1% del total.
La generación mediante combustibles fósiles fue de aproximadamente 11 GWh, apenas el 0,8% de la producción eléctrica nacional. En conjunto, las cuatro fuentes renovables representaron el 99,2% de la generación del mes.
Las cifras de producción están expresadas en gigavatios-hora, una unidad de energía. Un GWh equivale a un millón de kilovatios-hora (kWh). No debe confundirse con el gigavatio (GW), que mide potencia instalada o disponible.
La biomasa mantuvo un aporte importante al sistema
La generación eléctrica mediante biomasa representó casi el 12% de la producción nacional durante setiembre. Su participación resulta especialmente relevante para la cadena forestal y las industrias que utilizan subproductos orgánicos como combustible.
En Uruguay, una parte importante de la biomasa energética está vinculada con la actividad forestal y la producción de celulosa. Los residuos y subproductos de esos procesos pueden aprovecharse para producir vapor y electricidad, reduciendo la necesidad de utilizar combustibles fósiles en determinadas operaciones.
A diferencia de la generación eólica y solar, que depende de la disponibilidad inmediata del viento y la radiación, las instalaciones de biomasa pueden ofrecer una producción más continua cuando cuentan con combustible suficiente y condiciones operativas adecuadas.
Sin embargo, los datos agregados de setiembre no permiten determinar cuánto de los 168 GWh correspondió a cada planta o actividad industrial. Tampoco permiten establecer qué proporción estuvo disponible para la red y cuál fue utilizada dentro de los establecimientos productores.
La generación nacional cubrió la demanda del mes
Según la información difundida por SEG Ingeniería, la producción eléctrica nacional fue suficiente para cubrir la totalidad de la demanda de setiembre, sin que las importaciones constituyeran una fuente necesaria de abastecimiento en el balance mensual informado.
El resultado refleja la disponibilidad conjunta de recursos hidráulicos, eólicos, solares y de biomasa. No significa, sin embargo, que esa combinación pueda repetirse en cualquier momento del año.
La generación hidroeléctrica depende de las precipitaciones y del agua almacenada en los embalses. La eólica varía con el régimen de vientos y la solar con la radiación disponible. La producción de biomasa, por su parte, depende del funcionamiento de las instalaciones industriales y de la disponibilidad de combustible.
La coordinación de esas fuentes corresponde a la operación del sistema eléctrico, en la que participa la → Administración del Mercado Eléctrico (ADME), responsable de funciones vinculadas con la administración del mercado mayorista y el despacho de cargas.
Setiembre superó el promedio renovable registrado en 2025
El → Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) informó que Uruguay obtuvo durante 2025 el 98% de su generación eléctrica a partir de fuentes renovables.
En ese año, la hidroelectricidad aportó el 46%, la energía eólica el 34%, la biomasa el 14% y la solar el 4%. Las fuentes fósiles representaron el 2% restante.
El registro de setiembre de 2026, con 99,2% renovable, superó ese promedio anual. La comparación debe interpretarse con cautela porque enfrenta un mes con un año completo, períodos que pueden presentar condiciones hidrológicas y meteorológicas diferentes.
También es importante distinguir la generación eléctrica del conjunto de la matriz energética. El 99,2% corresponde a la electricidad producida durante setiembre; no significa que ese porcentaje de toda la energía utilizada por el transporte, la industria y los hogares haya sido renovable.
El consumo nocturno y la generación solar
El análisis horario de la demanda muestra que el consumo eléctrico varía considerablemente durante el día. La utilización de electricidad aumenta en determinados horarios de actividad y puede volver a crecer al finalizar la jornada, cuando los hogares utilizan iluminación, calefacción y otros equipos.
Ese comportamiento adquiere importancia frente a la expansión fotovoltaica. Los paneles solares producen electricidad durante las horas de radiación, pero su aporte disminuye al atardecer y desaparece durante la noche.
Para atender la demanda fuera del horario solar, el sistema necesita otras fuentes de generación, recursos de regulación, intercambios internacionales o almacenamiento, según las condiciones operativas.
Uruguay dispone de generación hidroeléctrica regulable, centrales de biomasa e interconexiones con Argentina y Brasil. La empresa pública → UTE también ha informado que estudia alternativas para almacenar excedentes renovables y utilizarlos cuando disminuye la producción eólica o solar.
Las baterías pueden cumplir esa función durante determinados períodos, aunque su conveniencia depende del costo, la capacidad de almacenamiento, la duración de descarga y las necesidades concretas del sistema.
Qué significa el aumento de la demanda para Uruguay
Un incremento interanual del 11% durante un solo mes no demuestra que el consumo eléctrico uruguayo esté creciendo a esa tasa de manera permanente. Para identificar una tendencia estructural es necesario observar períodos más extensos y separar el efecto de la temperatura de otros factores.
No obstante, el registro muestra la importancia de preparar la infraestructura para momentos de mayor demanda. La expansión de nuevos consumos eléctricos exige disponer de capacidad de generación, redes de transmisión y distribución y recursos suficientes para mantener la continuidad del suministro.
Esta cuestión también interesa al desarrollo industrial. La electrificación de procesos productivos, la incorporación de maquinaria y la eventual instalación de nuevas industrias pueden modificar la demanda regional de electricidad y requerir inversiones específicas en redes.
Para la actividad forestal y maderera, la disponibilidad de electricidad renovable se suma al aprovechamiento energético de la biomasa como una herramienta para estudiar procesos industriales con menores emisiones. Su viabilidad económica, sin embargo, depende también de los costos de suministro, la tecnología utilizada y las condiciones de cada establecimiento.
Un resultado que deberá evaluarse en los próximos balances
El desempeño de setiembre confirma que Uruguay pudo atender una demanda excepcional para ese mes con una generación eléctrica prácticamente totalmente renovable.
El balance anual de 2026 permitirá comprobar si el aumento del consumo se mantuvo durante otros meses y cómo evolucionó la participación de cada fuente de generación. Esos datos serán necesarios para distinguir una situación meteorológica puntual de cambios más permanentes en las necesidades del sistema eléctrico.
Fuentes principales
→ UTE. (2026, 5 de junio). Almacenar: el nuevo desafío de la generación renovable.
ICI Plus – Elaboración propia a partir de fuentes técnicas, oficiales y periodísticas. 19 de octubre de 2026.
Crédito de imagen: ICI Plus. Ilustración generada mediante inteligencia artificial; no representa instalaciones reales.
