
La petroquímica brasileña Braskem incorporó una plataforma de ciberseguridad industrial desarrollada por Rockwell Automation para identificar equipos conectados a sus redes de producción y detectar vulnerabilidades. La tecnología ya fue desplegada en más de 39 instalaciones industriales de distintos países y permitió catalogar más de 3.000 activos durante sus primeros ocho meses de implementación. La experiencia muestra cómo las grandes fábricas están incorporando controles informáticos específicos para proteger los sistemas que mantienen sus procesos en funcionamiento.
En una planta industrial moderna, los sistemas informáticos no se limitan a las oficinas. Controladores, sensores, estaciones de ingeniería y equipos de comunicaciones intervienen directamente en la regulación de temperaturas, presiones, movimientos mecánicos y otras operaciones productivas. Conocer qué dispositivos están conectados y qué riesgos presentan se ha convertido en una tarea central para mantener la continuidad de las instalaciones.
La petroquímica brasileña → Braskem está utilizando SecureOT, una plataforma de la estadounidense → Rockwell Automation, para organizar la información sobre los equipos que integran sus redes industriales.
El avance fue anunciado por Rockwell Automation el 20 de octubre de 2026. Según la compañía, durante los primeros ocho meses del proyecto la plataforma se desplegó en más de 39 instalaciones industriales y permitió identificar y catalogar más de 3.000 activos tecnológicos.
La información constituye un resultado de implementación comunicado por el proveedor. No equivale a una certificación independiente de seguridad ni demuestra, por sí sola, que se hayan eliminado vulnerabilidades o evitado incidentes informáticos.
Qué protege una plataforma de ciberseguridad industrial
En este tipo de instalaciones se distingue habitualmente entre tecnología de la información, conocida como IT por sus siglas en inglés, y tecnología operativa, denominada OT. La primera comprende sistemas administrativos, servidores y aplicaciones de oficina. La segunda agrupa los equipos y programas que supervisan o controlan procesos físicos.
Entre los activos OT se encuentran los controladores lógicos programables, que ejecutan instrucciones para operar máquinas; las interfaces utilizadas por los operadores; las estaciones de ingeniería y los dispositivos que permiten comunicar equipos dentro de una planta.
Un mismo establecimiento puede utilizar tecnologías instaladas en diferentes décadas, provenientes de varios fabricantes y con distintas posibilidades de actualización. Esa diversidad dificulta mantener un inventario preciso de todos los componentes conectados.
El problema no es únicamente administrativo. Si aparece una vulnerabilidad en un equipo, el personal responsable necesita saber dónde está instalado, qué función cumple y qué consecuencias podría tener una intervención sobre él.
Una actualización informática que resulta sencilla en una computadora de oficina puede exigir planificación especial cuando afecta un controlador de una línea industrial. Reiniciar el equipo sin coordinación podría interrumpir una operación o modificar las condiciones de funcionamiento de un proceso.
Un inventario que relaciona equipos con riesgos operativos
SecureOT está diseñada para construir y mantener un inventario de activos de tecnología operativa. Su función consiste en reunir información técnica sobre los dispositivos conectados y utilizarla para ayudar a identificar vulnerabilidades y establecer prioridades de intervención.
Rockwell Automation describe la plataforma como independiente del fabricante de los equipos supervisados. Esta característica resulta relevante para Braskem, cuyas instalaciones utilizan tecnologías industriales diversas.
El sistema permite asociar la información de los dispositivos con su contexto operativo. De esa manera, una vulnerabilidad puede evaluarse considerando no solamente su gravedad informática, sino también la función del equipo afectado dentro de la producción.
Por ejemplo, una debilidad detectada en un dispositivo vinculado con una operación crítica puede requerir medidas diferentes de las aplicadas a un equipo que cumple una función secundaria. La decisión depende de las condiciones de la instalación, las alternativas disponibles y los procedimientos de seguridad.
El inventario también facilita la preparación de auditorías, al ofrecer registros sobre los equipos identificados y las acciones de gestión de riesgos. No obstante, disponer de esos registros no significa que una instalación cumpla automáticamente todas las normas de ciberseguridad.
Más de 3.000 activos identificados en ocho meses
Los resultados comunicados permiten dimensionar el despliegue. Durante los primeros ocho meses, Braskem y Rockwell Automation catalogaron más de 3.000 activos de tecnología operativa. El proveedor también informó que se completó el 100 % de la preparación del proyecto y se alcanzó un 95 % de preparación de infraestructura.
Es importante distinguir esos indicadores. Los más de 3.000 activos corresponden a dispositivos registrados en el programa; el 95 % se refiere al grado de preparación de la infraestructura informado por la empresa. No representa el porcentaje de equipos protegidos frente a cualquier ataque ni una disminución equivalente del riesgo informático.
Existe además una diferencia de alcance que merece atención. El comunicado describe el despliegue en más de 39 instalaciones, mientras que la presentación corporativa de Braskem menciona 39 unidades industriales en Brasil, Estados Unidos, México y Alemania. La información publicada no explica cómo se relacionan ambos criterios de contabilización.
Tampoco detalla cuántos de los dispositivos inventariados corresponden a cada establecimiento ni qué proporción representan respecto del total de equipos conectados.
Estas limitaciones no invalidan el avance comunicado, pero impiden interpretar los resultados como una cobertura completa y homogénea de todas las instalaciones.
La seguridad informática como parte del funcionamiento de la fábrica
Braskem produce resinas termoplásticas y productos químicos destinados a numerosas actividades industriales. Sus operaciones requieren sistemas de control que intervienen en procesos continuos, donde una interrupción puede afectar la producción y exigir procedimientos específicos de recuperación.
En el comunicado, Arron Nelson, especialista en ciberseguridad industrial e infraestructura de Braskem, identifica como uno de los principales desafíos conocer exactamente qué dispositivos están conectados y dónde se encuentran los riesgos.
La empresa considera que disponer de información más completa sobre sus activos le permite mejorar la priorización de medidas correctivas y adoptar una gestión más preventiva.
Rockwell Automation, por su parte, presenta SecureOT como una herramienta que combina inventario de dispositivos, gestión de vulnerabilidades y servicios de detección. Esas capacidades pueden ayudar a organizar la respuesta ante problemas, aunque el comunicado no proporciona resultados medidos sobre reducción de incidentes, tiempos de recuperación o pérdidas productivas evitadas.
La diferencia es relevante: identificar un riesgo constituye un paso necesario para gestionarlo, pero no garantiza que pueda corregirse inmediatamente. En determinados sistemas industriales, las intervenciones deben programarse durante paradas de mantenimiento o acompañarse de medidas compensatorias.
Qué relación tiene con la industria uruguaya
La experiencia de Braskem ofrece una referencia para las instalaciones industriales uruguayas que dependen de sistemas de control digital. Entre ellas se encuentran plantas de celulosa, complejos energéticos, industrias alimentarias, instalaciones químicas y terminales logísticas automatizadas.
En una planta de celulosa, por ejemplo, numerosos sensores y controladores participan en la regulación de procesos, el movimiento de materiales y el funcionamiento de equipos auxiliares. La protección de esos sistemas requiere conocer sus conexiones, características y responsabilidades de mantenimiento.
En los aserraderos automatizados, la misma necesidad puede aparecer en líneas de clasificación, equipos de corte, transportadores y sistemas de almacenamiento. Aunque la escala tecnológica sea diferente, mantener actualizado el inventario de dispositivos facilita comprender qué componentes dependen de una red industrial.
La aplicación de una plataforma como SecureOT en Uruguay requeriría evaluar previamente la arquitectura de cada instalación, sus equipos existentes, los procedimientos de mantenimiento y los requisitos de seguridad.
No se anunció una implementación de este proyecto en Uruguay ni acuerdos específicos con empresas forestales, papeleras o de celulosa del país. Su relevancia local reside en el método utilizado y en la importancia creciente de la protección de redes industriales.
La continuidad productiva depende también de los equipos digitales
La incorporación de herramientas de ciberseguridad industrial plantea una cuestión que va más allá de la compra de programas informáticos. Para que un inventario de activos sea útil, debe mantenerse actualizado y relacionarse con las responsabilidades de operación, mantenimiento y seguridad de la planta.
También es necesario coordinar al personal de informática con quienes conocen los procesos productivos. Una medida técnicamente correcta desde el punto de vista digital puede requerir ajustes cuando se aplica a un equipo que no puede detenerse sin consecuencias operativas.
El caso de Braskem documenta un despliegue de alcance internacional y un avance cuantificable en la identificación de dispositivos. La próxima información relevante será conocer qué mejoras verificables produce ese trabajo en la gestión de vulnerabilidades y en la continuidad de las operaciones.
Por ahora, el resultado comprobable es la extensión del sistema a más de 39 instalaciones y el registro de más de 3.000 activos, según Rockwell Automation. La reducción efectiva de incidentes y sus consecuencias económicas permanecen sin cuantificar en la información publicada.
Fuentes principales
ICI Plus – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas.
Crédito de imagen: ICI Plus. Ilustración conceptual generada con inteligencia artificial; no representa una instalación real de Braskem.
