identidad principal 02

Las elecciones israelíes del 27 de octubre dejaron a Benjamin Netanyahu y a su principal adversario, Gadi Eisenkot, sin una mayoría parlamentaria asegurada. La paradoja es difícil de ignorar: dos dirigentes identificados con el sionismo y vinculados a la conducción de la guerra en Gaza se encuentran ante un Parlamento en el que los representantes árabes podrían resultar decisivos para formar gobierno. Son precisamente las fuerzas políticas cuya participación rechaza buena parte de los partidos que aspiran al poder.

El escrutinio de las elecciones israelíes colocó a los principales dirigentes ante un problema que las campañas no pudieron resolver. Con el 85,6 % de los votos contabilizados, el bloque encabezado por Benjamin Netanyahu reunía una proyección de 53 escaños, mientras que las fuerzas agrupadas alrededor de Gadi Eisenkot alcanzaban 48. Los partidos de mayoría árabe, la Lista Conjunta y Ra'am, sumaban 19 bancas, una representación sin precedentes.

La Knéset, el Parlamento israelí, tiene 120 integrantes y se necesitan al menos 61 apoyos para constituir una mayoría. Ninguno de los dos grandes bloques dispone de ellos. Los resultados son todavía provisionales: resta incorporar una parte importante de los votos emitidos mediante sobres especiales, entre ellos los correspondientes a militares.

La distribución conocida hasta el momento plantea una ironía política considerable. Netanyahu, que gobernó acompañado por fuerzas de la extrema derecha religiosa y nacionalista, necesita ampliar sus apoyos para conservar el poder. Eisenkot, quien se presenta como alternativa a esa conducción, tampoco puede construir una mayoría sin acuerdos que involucren a sectores tradicionalmente marginados de las negociaciones gubernamentales.

Los representantes que nadie quiere necesitar

La Lista Conjunta y Ra'am representan corrientes políticas diferentes, pero ambas encuentran buena parte de sus apoyos en la población árabe con ciudadanía israelí. No corresponde identificar a todos esos ciudadanos como musulmanes: las comunidades incluyen también cristianos, drusos y sectores laicos, con identidades y posiciones políticas diversas.

Su representación parlamentaria es tan legítima como la de cualquier otra fuerza. Sin embargo, los principales partidos sionistas mantienen profundas resistencias a incorporarlos a sus acuerdos de gobierno. De acuerdo con el análisis preelectoral del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, la negativa de los partidos centrales de la oposición a establecer alianzas formales con las fuerzas árabes constituye uno de los principales obstáculos para una alternativa a Netanyahu.

La contradicción quedó especialmente expuesta después de la votación. Los partidos árabes podrían reunir los apoyos que le faltan a la oposición para desplazar al actual primer ministro, pero varios de sus potenciales socios rechazan gobernar con ellos.

Netanyahu también ha descartado formar un gobierno dependiente de esas fuerzas. Su bloque perdió parte de la mayoría con la que llegó a las elecciones, aunque el Likud continúa siendo la fuerza individual más votada según el escrutinio parcial.

La situación recuerda que una mayoría contraria a un gobernante no equivale necesariamente a una coalición capaz de sustituirlo. Las diferencias ideológicas, los compromisos públicos y las exclusiones políticas pueden impedir acuerdos que, desde una perspectiva estrictamente numérica, serían posibles.

Gaza y las responsabilidades de los dos dirigentes

La paradoja adquiere una dimensión particularmente grave cuando se considera la guerra en Gaza. Netanyahu encabezó el gobierno que condujo la ofensiva militar israelí. Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor, integró el gabinete de guerra desde octubre de 2023 hasta junio de 2024.

Sus trayectorias y responsabilidades no son equivalentes, pero ambos participaron, desde posiciones diferentes, en la conducción política y militar israelí durante una etapa de operaciones que provocaron una enorme destrucción y una crisis humanitaria de alcance internacional.

La actuación de Israel en Gaza es objeto de una demanda presentada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia por presuntas violaciones de la Convención contra el Genocidio. Ese procedimiento se dirige contra el Estado israelí y no constituye una condena penal individual de sus dirigentes. Tampoco existe todavía una sentencia definitiva sobre el fondo de la acusación.

Por separado, la Corte Penal Internacional emitió en noviembre de 2024 una orden de arresto contra Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Entre las conductas investigadas se encuentra el empleo del hambre como método de guerra. La orden no constituye una condena y no incluye una imputación formal por genocidio.

Estas precisiones jurídicas no eliminan el debate sobre las responsabilidades políticas de quienes dirigieron o participaron en la conducción de la ofensiva. Tampoco permiten atribuir automáticamente a Eisenkot las acusaciones penales formuladas contra Netanyahu.

El contraste electoral permanece: dirigentes comprometidos con la continuidad del Estado sionista y vinculados a la conducción de la guerra podrían depender, directa o indirectamente, de los representantes de una población estrechamente relacionada con quienes padecieron sus consecuencias.

El peso político de los ciudadanos árabes

Los ciudadanos árabes constituyen alrededor de una quinta parte de la población israelí. Su participación electoral ha sido históricamente desigual y sus representantes denuncian discriminación, dificultades de acceso a recursos públicos y limitaciones para intervenir en las principales decisiones nacionales.

El crecimiento de la representación árabe es, por tanto, uno de los acontecimientos centrales de esta elección. Las proyecciones de 19 bancas prácticamente duplican los diez escaños que tenían las fuerzas árabes en el Parlamento saliente.

No es la primera vez que sus votos participan en la construcción de una mayoría gubernamental. En 2021, Ra'am integró la coalición encabezada por Naftali Bennett y Yair Lapid, que puso fin temporalmente a un prolongado período de gobiernos de Netanyahu.

Pero ahora el escenario se desarrolla después de años de guerra, desplazamientos y denuncias internacionales sobre la situación de la población palestina. La participación política árabe adquiere así una relevancia que no puede reducirse a una simple negociación de cargos.

Una alternativa de gobierno no significa necesariamente otra política hacia Palestina

Eisenkot representa una alternativa política a Netanyahu, pero su trayectoria militar y sus posiciones en materia de seguridad impiden presentar su eventual gobierno como una ruptura automática con las políticas israelíes hacia los palestinos.

Las diferencias entre ambos dirigentes son relevantes en la conducción del Estado, las alianzas parlamentarias y la relación con las instituciones. Eso no supone que exista un acuerdo para abandonar las políticas de ocupación, modificar sustancialmente la estrategia de seguridad o reconocer inmediatamente un Estado palestino.

Esta distinción importa para interpretar el resultado electoral. El retroceso parlamentario del bloque de Netanyahu no demuestra, por sí solo, un rechazo mayoritario al sionismo ni una transformación general de las posiciones de la sociedad israelí respecto de Palestina.

La democracia puesta a prueba

El conflicto que dejó la elección es institucional y político. Los ciudadanos árabes participan del sufragio, eligen representantes y ocupan bancas parlamentarias. Sin embargo, buena parte de los partidos con posibilidades de gobernar continúa considerando problemático reconocerlos como socios legítimos.

Es posible que las negociaciones terminen en una nueva coalición, un gobierno minoritario o incluso otra convocatoria electoral. Los resultados definitivos y los acuerdos entre partidos determinarán el desenlace.

Lo que las urnas ya mostraron es una dificultad que trasciende la supervivencia política de Netanyahu. Una sociedad que reconoce formalmente el derecho de sus ciudadanos árabes a votar enfrenta resistencias significativas cuando esos votos pueden decidir quién ejerce el poder.

La ironía resulta difícil de pasar por alto. Después de una guerra que colocó la cuestión palestina en el centro de la atención internacional, la continuidad del gobierno israelí podría quedar condicionada por representantes de una población cuya participación política plena continúa siendo discutida.

Los votos árabes cuentan para determinar el resultado electoral. La cuestión que ahora debe responder la política israelí es si también serán reconocidos cuando llegue el momento de gobernar.

Fuentes principales

  • The Times of Israel. (2026, 28 de octubre). With 85% of votes counted, Netanyahu bloc has 53 seats, Eisenkot’s 48; Arab parties surge to 19. Consultar fuente ↗.
  • Reuters. (2026, 28 de octubre). Analysis: Israel’s election gives survivor Netanyahu a path to keep power. Consultar fuente ↗.
  • Parlamento Europeo, Servicio de Estudios. (2026, octubre). 2026 Israeli legislative election. Consultar fuente ↗.
  • Corte Penal Internacional. (2024, 21 de noviembre). Benjamin Netanyahu: orden de arresto y cargos. Consultar fuente ↗.
  • Corte Internacional de Justicia. (s. f.). Sudáfrica contra Israel, causa 192. Consultar fuente ↗.

ICI Plus · Información, Conocimiento e Innovación | Análisis y elaboración editorial propia.

Imagen: ilustración conceptual generada con inteligencia artificial para ICI Plus. No representa una sesión parlamentaria real.

Noticias relacionadas

Forestal, producción y mercados
Riesgo de incendio forestal
INUMET · índice meteorológico FWI
Sector forestal uruguayo
DGF – MGAP · estadísticas forestales
Exportaciones de madera y otros productos
Uruguay XXI · seleccionar producto y período
Precios internacionales de celulosa
Fastmarkets · detalle sujeto a suscripción
Indicadores de producción e industria
Observatorio MIEM · series estadísticas
Energía
Precios de combustibles
ANCAP · naftas y gasoil
Tarifas de energía eléctrica
UTE · pliego tarifario vigente
Generación y demanda eléctrica
ADME · balance de potencias y despacho
Transporte y logística
Arribos y partidas de buques
ANP · consultas portuarias
Tarifas de peajes
MTOP · categorías y formas de pago
Información del sector logístico
INALOG · estudios e informes

Pronóstico meteorológico · Uruguay

Consulte la evolución prevista del tiempo para la actividad forestal, la producción, la energía y el transporte. Desplace el mapa y utilice la línea de tiempo para explorar el pronóstico.

Mapa: Windy · modelo ECMWF. El mapa muestra pronósticos; las advertencias oficiales se consultan en INUMET. Si el mapa no carga, utilice los enlaces de consulta.